
El principal observatorio óptico de Australia, dentro de un parque nacional.
Siding Spring está en el borde del Parque Nacional Warrumbungle, una formación volcánica antigua a 500 kilómetros al norte de Sydney. La combinación de aire seco, cielos oscuros y cierta altitud —1.165 metros no es mucho, pero es lo mejor que ofrece la Australia continental— lo convirtieron en el emplazamiento elegido para la astronomía profesional del país.
Su instrumento principal, el Anglo-Australian Telescope, entró en operación en 1974 y sigue siendo el mayor telescopio óptico de Australia. Junto a él operan una decena más de instrumentos menores dedicados a la búsqueda de exoplanetas por microlensing gravitacional, al seguimiento de asteroides cercanos a la Tierra y a la calibración de misiones espaciales.
En 2013 un incendio forestal cruzó la sierra y quemó el edificio de visitantes y varias infraestructuras del observatorio. Ninguno de los telescopios sufrió daños gracias a los diseños de contención de fuego que separan las cúpulas del resto de las instalaciones. La zona reforestada rodea hoy uno de los pocos Dark Sky Parks del planeta.
El parque que lo rodea fue declarado en 2016 el primer Dark Sky Park del hemisferio sur.
En enero de 2013 un incendio forestal destruyó las instalaciones auxiliares, pero ningún telescopio resultó dañado.
Uno de sus telescopios menores, el UK Schmidt, digitalizó todo el cielo austral y sirvió durante décadas como catálogo de referencia.