
Un espejo de 39 metros formado por 798 segmentos hexagonales.
El ELT recogerá unas 250 veces más luz que el Hubble y ofrecerá imágenes hasta 16 veces más nítidas gracias a un sistema de óptica adaptativa integrado en el propio telescopio, con un espejo deformable de 2,4 metros que corrige la turbulencia atmosférica mil veces por segundo.
Su diseño de cinco espejos es inédito. El primario segmentado alimenta un secundario convexo de 4,2 metros —el mayor jamás fabricado— y la luz recorre después tres espejos más antes de llegar a los instrumentos, montados en plataformas laterales de 350 toneladas cada una.
